El pobre inmigrante

La vida parece que está castigando cada vez más al pobre inmigrante, que con su esfuerzo, logra hacerse con algo de dinero a penas suficiente para alimentar y vestir a sus hijos.
Aun así, siento que la sociedad criminaliza antes a una persona por el echo de tener otras raices.

Cuando miro la televisión siento un pinchazo en el alma. Siento impotencia al no saber como ayudar…

Para mi opinión, el pobre inmigrante no es aquel que viene a robarnos y a aprovecharse de lo que nosotros tenemos; para mí el buen inmigrante es aquella persona que, a pesar de amar a su tierra, viene que abandonarla para poder comer o para dar de comer a los que se quedan en su países de origen.

No entiendo por que existen los racismos, en su día todos hemos sido inmigrantes. Los racismos no ayudan a avanzar en una sociedad justa, tampoco ayudan al inmigrante a integrarse en nuestra cultura y nuestras tradiciones.

Por un momento, si nosotros pensáramos en lo que están sufriendo esas personas para alcanzar su meta, su sueño.., tal vez los escucharíamos más.

Si realmente nos pusiéramos en su piel, a quién se lo ocurriría pensar que los inmigrantes vienen a España a hacer daño, cuando vienen esperanzados e ilusionados. Algunos desahuciados, otros desnutridos, la mayoría si nada o con muy poco.

FUENTE: Andrés de la Sierra